Vinçon 2002


Entrar en la sala         
Pº de Gracia, 96
08008 BARCELONA - Spain



   

ANGEL PASCUAL-RODRIGO








 


 
 
 
  2002, més que un repàs un somni
 
     
sin nada
 

Las fechas exactas de apertura y clausura se han hecho coincidir con las de aquel  LABERINTO de  LA HERMANDAD PICTORICA instalado en este mismo espacio hace ya  25 AÑOS.

2001,  el principio y el fin en la fiesta de San Martín era el título de aquel laberinto que sirvió de conclusión a la primera época mítica y conceptual de
La Sala Vinçon
.

La sensación de volver a esta sala, tras un cuarto de siglo, me lleva a dedicar este "pasar entre sueños" a quienes pasan y han pasado por este espacio, tan aparentemente simple como fiel guardián de presencias.
 
Al pensar de nuevo en este espacio bulleron ideas e imágenes y al destilarlas surgió este juego onírico.

No se trata de una retrospectiva al uso ni de una reconstrucción sentimental. Es una toma de conciencia sobre lo que pasa y lo que queda de las ilusiones lejanas y cercanas. Una obra actual en base al encuentro de mis trabajos de entonces con los recientes.

Me ha parecido oportuno plantear una temática con larga tradición en la pintura europea:
Las grandezas y sus ruinas. Una evocación del encuentro entre la perennidad de las ideas y la caducidad de sus manifestaciones. Ilusiones y sueños que al tiempo se desvanecen y perduran. 

Todo tiene su por qué. Cada pieza y el conjunto. 
 
Los formatos, técnicas y soportes empleados son diversos: óleo, acrílico, lápiz, litografía, estampa digital... tela, papel, madera... y la iluminación, como catalizador de la reacción ilusoria.

 

Los componentes principales de la instalación:

1. LAS HUELLAS DEL LABERINTO
 
La señalización en el suelo de las líneas sobre las que se alzaban sus paredes hace 25 años. Con los 7 sectores de aquel recorrido y los símbolos que los determinaban.

Boceto virtual del proyecto
 
Imagen real de la instalación


2. EL LARGO CAMINAR DEL ERRANTE
        (T. Mixta / madera. 300 x 330 x 560 cm. 1976-77)
 
La reinstalación del trampantojo que constituía la parte central del laberinto:

Una escala mítica que sube sin subir hacia un final siempre a la vista y lejano. Con el "forat" para mirar,  entreabierto en esa puerta de la pintura del TEMPLETE DEL PARQUE DEL LABERINTO DE BARCELONA (Lápiz / papel. 60 x 51 cm. 1976).

Escala y pintura no están esta vez acompañadas por nada de lo que las arropaba, ni siquiera por aquel raso azul que vestía las columnas y el frontón. Ahora hay más desnudez, más austeridad y algún que otro retoque de adaptación a otros espacios en su largo errar por 5 ciudades. También pueden verse las huellas de su desgaste al volver exactamente a su primera ubicación, después de que más de sesenta mil pies hayan pasado por encima.

POSTAL
Postal de la exposición / instalación

Cara de la Venus dormida 
de Giorgionesobre el parchís de 
la hermandad pictórica

  

 

 

 

 

 

 


3. DUERME Y VELA y otras variaciones SOBRE LOS SUEÑOS DE VENUS, LOS ESPEJISMOS Y LAS ILUSIONES

Varias constantes de mi obra han surgido de Giorgione. De sus pinturas, tan misteriosas y exiguas como su vida.

Vengo trabajando de tanto en tanto sobre su "Venus dormida de Dresden". Y en esta ocasión le doy un protagonismo fundamental. Ella establece aquí un diálogo frontal con "el largo caminar del errante", un diálogo en la desnudez.
 
Hay varias cosas de esa pintura que me subyugan.
Primero el embelesamiento que produce su contemplación.
Segundo el hecho de que en realidad se trate de una construcción estrictamente geométrica con apariencia carnal. Lo cual me lleva a menudo a pensar en Piero de la Francesca, quien durante los últimos veinte años de su vida abandonó la pintura en su pasión por la geometría.

 
Giorgione replicó a Botticelli, quien había pintado su Venus vestida y despierta junto a Marte dormido.  E incontables artistas --desde Tiziano hasta Matisse-- han seguido replicandose mutuamente directa o indirectamente; en una línea misteriosa y poco estudiada. Pero casi todos han cerrado el misterio abriéndole los ojos a Venus y despertándola.

En torno a todo ello giran mis variaciones sobre ese tema: 12 pinturas sobre papel, 3 litografías, 1 réplica completa sobre madera a tamaño natural...

Parece que quienes estamos emparentados con el pop, aunque sea ya lejanamente, estamos inclinados a estas historias. 
 

4. OTROS ELEMENTOS Y PINTURAS

El rayo de La Tempestad en SE ME DURMIO LA SANGRE EN LA CAMISA crea un vínculo con mi anterior exposición en Barcelona.

Y no podían faltar las temáticas más conocidas de mi pintura, completando los matices de las reflexiones planteadas: Las aguas, las cimas, los árboles... resistiendo tempestades e invitando a poner por unos instantes la mirada en el centro de los sueños, en el pasar y quedar de tiempos e ilusiones...

 
 
 
 
 
 
 

 

gener- febrer 2002